sábado, 12 de julio de 2014

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Con el post de hoy se acaba éste ciclo comentando todas las (hasta la fecha) películas de Indiana Jones. Y acaba con la última película de la saga en ver la luz, allá por 2008 (casi 20 años después de la anterior).

Con Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, la pareja creativa Lucas/Spielberg vuelven a visitar la mitología de uno de los personajes que les ha hecho grandes, y lo hacen con un Indiana que también se ha hecho mayo.

La historia nos sitúa unos veinte años después de la última película, con una segunda guerra mundial ya acabada y un Indiana que sigue buscando reliquias a la par que da clase en la universidad de toda la vida. Lo que no sabe es que una nueva aventura se acerca a él en la forma de un chico que le está buscando para que le ayude a recuperar a su madre, a la vez que desentraña un misterio relacionado con ciertas calaveras de cristal.

La cosa enseguida se complica y los protagonistas (es una película más coral) enseguida se ven metidos en faena para ir avanzando en ésta película de acción y aventuras que intenta homenajear en múltiples ocasiones las cintas anteriores.

Se trata de una película muy controvertida, y es que la vuelta de un icono de los ochenta en una película muy parecida a las antiguas pero con veinte añitos más da como resultado algo ligeramente bizarro, pero en mi opinión no exento de mucho efecto nostálgico.

La aparición de un hijo bastardo de Indiana, que es una especie de versión más joven de él, interpretada por el simplemente correcto Shia LaBeouf y la vuelta de una de las chicas Jones (también crecidita) le dan a la película un envoltorio de cine más familiar, de ese más fácil que lo único que busca es que pases un par de horas entretenido. El hijo macarra y a veces insoportable, y la señora más feliz que una perdiz le pase lo que le pase.

Éstos dos personajes tienen un pase, igual que un Harrison Ford más que digno. El problema viene cuando le sumamos unos malos sin ningún tipo de carisma liderados por una Cate Blanchett a la que no sé cómo engañaron para perpetrar éste engendro de interpretación.

Vale, los buenos no están mal, la trama es de aventurillas y los malos son de risa. Qué otro elemento puede tener ésta película para encender tanto los ánimos? En mi humilde opinión creo que se trata de su guión. Uno pasado de rosca en casi todas las escenas, con algunas de las más inverosímiles de la historia del cine (esa explosión nuclear al empezar con Jones sobreviviendo dentro de una nevera) y un artefacto bastante poco carismático. Éstos dos elementos, unidos a unos diálogos facilotes y una broma fácil a cada momento de la película dan a veces la sensación mas de parodia que de homenaje.

En general es una película correcta, más comparándola con las anteriores, de las que bebe y a las que rinde homenaje. Pero uno no puede evitar preguntarse si no hubiera sido mejor dejar descansar a Indiana Jones, o simplemente retomar la saga Jones con un descendiente del mismo y modernizar del todo la franquicia. Lo que han hecho es quedarse a medio camino, dando un producto digno y divertido de ver pero que queda algo lejos de las dos mejores entregas de ésta saga (y ligeramente por encima de la segunda).

Vale la pena verla? Yo creo que sí, total son dos horas. Eso sí, si podéis vedlas todas seguidas (en distintos días) y podréis compararla con las anteriores con la memoria fresca, que el tiempo lo mitifica y a veces no era todo tan bonito como lo recordamos.

Valoración Personal: 6,5.


2 comentarios:

Pennywise dijo...

¡Neveras voladoras! En serio, flojita flojita y se me hizo larga. Y el final bizarro es decir poco. Pero es Indy y los pigmeos molaron aunque algo larga la persecución.

Darlantan8 dijo...

Sí, lo de la nevera tiene tela, no sé yo en qué estarían pensando XD.